Hablar de la paz y no violencia en estos tiempos, resulta a veces muy difícil porque no todos entienden qué significa en su más profunda amplitud. Pero, también, es cierto que no podemos darnos por vencidos porque somos, todos, agentes y actores de una CULTURA DE PAZ, que nos conduzca a la vida plena en amor, solidaridad, respeto, responsabilidad y lo que es más importante, a vivir en armonía con nuestros hermanos.
Desde el mismo momento de la creación del hombre, Dios lo colocó en el paraíso para que viviera en armonía con la naturaleza que Él había creado para nosotros. Pero, a partir del pecado original se rompió esa armonía necesaria para la vida plena, sin embrago, Dios nos promete la reconciliación y la redención a través de su amado hijo, Jesucristo. Y es el mismo Jesús, el que nos enseña un mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo los he amado”, qué gran mensaje de paz, que linda recomendación de amor y perdón para todo el género humano. Y así, a través del tiempo, hemos ido conociendo personajes que con su filosofía de vida nos han enseñando que las cosas, los derechos, los deseos y las metas se pueden conseguir en paz, sin violencia, sin atropellos que dañen la dignidad del hombre, imagen y semejanza de Dios. Podemos mencionar al Papa Juan Pablo II, Gandhi, Luther King, Madre Teresa de Calcuta, y nuestros más cercanos defensores de la Paz y la armonía: Nuestros Padres Fundadores: Beata Ascensión Nicol y Mons. Ramón Zubieta. Se podría seguir mencionando muchos otros personajes y hechos históricos que marcaron nuestras vidas, cuando la guerra cegaba muchas vidas inocentes y violaba los derechos humanos. Se podría hacer un extenso tratado sobre la Paz y la No Violencia, pero lo que nos preocupa, ahora es que cada una de ustedes grabe su mente y memoria expresiones y actitudes que puedan ayudarnos a modificar nuestras conductas, por ejemplo, propongo asumir el compromiso de:
- Rechazaremos los juguetes bélicos.
- Desarrollaremos juegos y trabajos en los que intervengan la comprensión y la tolerancia.
- Comprenderemos las limitaciones físicas de otros niños.
- Nos comunicaremos siempre con expresiones positivas.
- Realizaremos nuestros trabajos en equipo manifestando en todo momento respeto y tolerancia por mis compañeras.
- No pegaremos ni maltrataremos a nuestras compañeras.
- No insultaremos ni dañaremos la fama de nuestras compañeras a través del Face Book u otros medios.
- No haremos llorar a nuestros padres, hermanos ni amigos.
- No romperemos nuestras promesas, nuestras relaciones familiares ni amicales.
- No criticaremos con el ánimo de hacer daño a los demás.
- No nos reiremos de las deficiencias, defectos, vicios o equivocaciones de los demás.
- Ayudaremos a nuestros padres en las tareas del hogar, a nuestros hermanos, amigos y personas que nos necesiten.
- Cantaremos felices por la vida, la paz y la amistad.
- Compartiremos todo lo que poseemos con aquel o aquellos que más nos necesitan.
- Cuidaremos la creación de Dios porque la consideramos un gran regalo de amor.
- Viviremos felices, a pesar de las dificultades, tristezas y desgracias que la vida nos depare porque nos consideramos hijos predilectos de Dios.
- Daremos, siempre gracias a Dios por la vida y por todo lo que nos ha regalado.
Estas actitudes y comportamientos positivos, aunque no lo creamos, fomentan UNA CULTURA DE PAZ Y NO VIOLENCIA.
Que el Padre Celestial nos ayude a cambiar el mundo y nos haga fuertes defensores de la paz que tanto ansiamos.
DEFENDAMOS LA VIDA, PROMOVAMOS LA PAZ.
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